Una nueva organización criminal ha comenzado a operar en Santiago, extorsionando a comerciantes mediante amenazas y videos amenazantes. La banda, que se presenta como ‘La Nueva Generación’, ha sido objeto de una investigación por parte de Reportajes de Teletrece, que ha revelado cómo estas agrupaciones utilizan tácticas de intimidación para exigir pagos millonarios a sus víctimas.

Publicidad

En el último mes, la Policía de Investigaciones (PDI) ha logrado la detención de 11 personas relacionadas con estos delitos, en colaboración con la Fiscalía Supraterritorial. Los delincuentes han utilizado diversos métodos para amenazar a sus víctimas, incluyendo el envío de videos donde exhiben armas y advierten sobre las consecuencias de no cumplir con sus exigencias.

Métodos de extorsión

Los extorsionadores han enviado mensajes intimidatorios a comerciantes, presentándose de manera explícita en sus grabaciones. En uno de los videos, se escucha: «Este es un comunicado para todo negocio grande o chico. Somos una banda organizada en secuestro, extorsión, sicariato y robo. Somos ‘La Nueva Generación que está de moda’, nacidos para morir».

Además de los videos, los delincuentes han recurrido a cartas que contienen información personal sobre las familias de sus víctimas, incluyendo domicilios y lugares de estudio de sus hijos. En un caso, un mensaje decía: «Tengo su ubicación y la de su sobrina, de su familia en Perú y la dirección de donde estudia su hijo acá en Santiago. No se le ocurra tener comunicación con alguna autoridad. Le doy doce horas para que lleguemos a un acuerdo, sin violencia».

Publicidad

Consecuencias de la extorsión

La presión ejercida por la banda ha llevado a que, en menos de 48 horas desde el primer contacto, se produzcan ataques directos contra los establecimientos comerciales de las víctimas, incluyendo incendios y disparos. Los delincuentes han grabado estos actos para demostrar que están dispuestos a cumplir sus amenazas.

Las exigencias económicas son exorbitantes, como se evidencia en uno de los mensajes que decía: «Has ofendido a la organización. No vamos a aceptar nada que sea menos de 15 millones«. La intimidación se extiende también a los trabajadores y familiares de los afectados, con advertencias como: «Los pacos no los cuidarán todos los días, 24/7».

La investigación ha revelado que los ataques no solo se limitan a amenazas virtuales, sino que también se han concretado en hechos violentos en diversas comunas, como Estación Central y Macul, donde comerciantes han enfrentado ataques a sus locales.

Publicidad