Un informe de la Contraloría ha revelado graves irregularidades en la campaña de vacunación contra la influenza de 2024, lo que ha llevado a diputados de la Comisión de Salud de la Cámara a anunciar la creación de una comisión investigadora. Entre los hallazgos más significativos se encuentran más de 760 mil dosis que vencieron sin ser distribuidas, lo que generará un reparo de $3.640 millones. Además, se detectaron deficiencias en la planificación, registro y trazabilidad de las vacunas.
El informe también identificó 208 registros de inoculación con fechas posteriores al fallecimiento de las personas cuyos RUN aparecen asociados en el sistema. En respuesta a estos cuestionamientos, la exsubsecretaria de Salud Pública, Andrea Albagli, quien estuvo a cargo de la campaña, defendió las decisiones tomadas durante su gestión.
Defensa de la exsubsecretaria
Albagli afirmó que las explicaciones sobre el proceso ya habían sido entregadas y destacó que la campaña de vacunación fue la más exitosa en la historia del país. Aclaró que la existencia de dosis no utilizadas no es un hecho excepcional y que esto ocurre cada año debido a las características de la vacuna, que debe ajustarse a las cepas del virus que se proyecta circular.
La exsubsecretaria argumentó que el año 2024 fue un periodo de “altísimo riesgo sanitario”, donde no solo circuló la influenza, sino también otros virus en mayor magnitud. Además, comparó la situación con el año 2021, donde la cantidad de vacunas no utilizadas fue incluso mayor.
Incremento en la compra de vacunas
El informe de Contraloría también cuestionó el aumento en la cantidad de vacunas adquiridas, que pasó de 7,7 millones a 9.603.962. Albagli defendió esta decisión, argumentando que se tomó en un momento crítico cuando la demanda por vacunación aumentó y el mercado internacional ofrecía pocas oportunidades para adquirir dosis posteriormente.
Según Albagli, la autoridad sanitaria debía asegurar suficientes dosis para cubrir a toda la población objetivo o asumir el riesgo de un quiebre de stock. “La autoridad sanitaria jamás podría decidir arriesgarse al punto de que a alguien le falte una vacuna que necesite”, afirmó.
Errores en el Registro Nacional de Inmunizaciones
El informe también encontró anomalías en el Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI), con 208 inoculaciones que presentaban fechas posteriores a la muerte de las personas registradas. Albagli descartó que esto significara que se vacunó a personas fallecidas, atribuyendo las inconsistencias a errores de digitación en el ingreso de datos.
Contraloría ha instruido a la Subsecretaría de Salud Pública a regularizar los registros observados y mejorar la interoperabilidad y trazabilidad de los sistemas utilizados para controlar las vacunas.

