Una solicitud reservada del Ministerio Público, fechada el 21 de agosto, destapó una red de secuestros y extorsiones liderada por Vinko Fodich, en complicidad con funcionarios de la PDI y asesores del Clan Chen. El fiscal supraterritorial Pablo Sabaj solicitó autorización al magistrado Daniel Urrutia Laubreaux para instalar dispositivos de georreferenciación y escucha en un vehículo utilizado por un funcionario de la Bicrim La Pintana.
Detalles de la investigación
La autorización fue otorgada verbalmente el mismo día de la solicitud. Según el oficio, la investigación se inició tras una denuncia de un testigo reservado que reveló la participación de policías en al menos tres delitos, incluyendo el secuestro de un conductor de camión que transportaba cigarrillos de contrabando.
Durante 19 días, los fiscales Sabaj y Álvaro Cerri, junto a personal de asuntos internos de la PDI, monitorearon las conversaciones y movimientos del vehículo implicado. Además, se designó a un funcionario policial como agente encubierto bajo el alias de “Ayudante de Conserje”, quien debía infiltrarse en el edificio donde se retenía a las víctimas.
Operativo encubierto y grabaciones
El 17 de agosto, el agente encubierto debía estar presente en una reunión crucial entre Fodich y una de las víctimas chinas, donde se discutía el pago de una extorsión. Un funcionario policial involucrado en la operación grabó el encuentro utilizando lentes Ray-Ban Meta, que permiten registrar vídeos discretamente.
Un día después, el 7 de agosto, dos funcionarios policiales ingresaron al domicilio de la víctima, alegando realizar diligencias. Durante la visita, uno de ellos amenazó a las víctimas, exigiendo el pago inmediato bajo la advertencia de represalias.
Implicaciones y próximos pasos
Las maniobras de investigación han sido clave para posicionar a los siete imputados en este esquema delictual, que busca obtener un millonario botín de las arcas del Clan Chen. La trama de corrupción policial ha llevado a un escrutinio más profundo de la Bicrim de La Pintana, que ya había sido objeto de investigaciones previas.
La situación continúa desarrollándose, y se espera que las autoridades sigan investigando las conexiones entre los implicados y la organización delictual.

