Desde 2024, “Tuni”, un ciudadano coreano que llegó a Chile sin hablar español, ha transformado la recolección de basura en una actividad que combina ejercicio y acción comunitaria. Cada domingo, este entusiasta de la limpieza organiza jornadas en diferentes puntos de Santiago, donde logra reunir entre 20 y 40 voluntarios dispuestos a colaborar.
Origen de la iniciativa
La idea de “Tuni” nació durante una visita al cerro San Cristóbal, donde, a pesar de que el lugar parecía limpio desde lejos, al recorrerlo se encontró con una gran cantidad de basura. “Había literalmente mucha basura”, comentó. A partir de ese momento, decidió que su deporte sería limpiar el entorno, combinando así su deseo de mantenerse activo con la necesidad de cuidar los espacios públicos.
Convocatorias y participación
Inicialmente, “Tuni” realizaba estas actividades en solitario, pero pronto comenzó a convocar a otros a través de Instagram. Su iniciativa ha crecido considerablemente, logrando atraer a un grupo diverso de personas con diferentes profesiones y antecedentes. “Al principio yo limpiaba solo, pero ahora trabajo con como 40 personas, más o menos”, explicó.
Resultados de las jornadas
Las jornadas de limpieza no solo han permitido a los voluntarios ejercitarse, sino que también han revelado la cantidad de desperdicios que se acumulan en los espacios públicos. En cada operativo, el grupo logra retirar entre 60 y 70 bolsas de basura, que incluyen restos de comida, ropa y otros desechos. Además de San Cristóbal, han realizado limpiezas en comunas como Recoleta, San Bernardo y Puente Alto.

