El fenómeno de El Niño ha tenido un impacto significativo en Chile durante este año, resaltando los desafíos que enfrentan las ciudades ante el cambio climático. Recientes emergencias asociadas a lluvias intensas y aluviones han dejado en evidencia la vulnerabilidad de diversas comunas, especialmente en la Región Metropolitana.
Según datos de Senapred, hay más de 15 mil puntos críticos a lo largo del país, donde las regiones de Valparaíso, Ñuble, Biobío y Metropolitana son prioritarias para la atención. En la Región Metropolitana, la comuna de Recoleta concentra la mayor cantidad de zonas de riesgo, con 130 puntos críticos.
Impacto de las emergencias hidrometeorológicas
Las emergencias recientes, como el aluvión en Las Condes y las inundaciones en el norte del país, han generado preocupación tanto en la ciudadanía como en las autoridades. En el Gran Santiago, el Programa Invierno de Senapred reporta un total de 1.275 puntos críticos, donde el 41% corresponde a anegamientos de caminos y el 40% a colapsos de colectores de aguas lluvias.
Desafíos en la planificación urbana
Expertos advierten que la planificación urbana en Chile está obsoleta y no considera el cambio climático. Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, señala que la información sobre puntos críticos se basa en datos históricos que no reflejan la realidad actual. A pesar de que algunas comunas, como Providencia, tienen pocos puntos críticos, pueden enfrentar graves problemas en situaciones de emergencia.
La situación se complica en comunas con asentamientos irregulares, donde la vulnerabilidad es mayor. Según el exdirector de Senapred, Álvaro Hormazábal, las amenazas hidrometeorológicas han aumentado en diversas regiones, lo que requiere una atención urgente.
Regiones más vulnerables
Los expertos identifican tres territorios prioritarios: Gran Valparaíso y Marga Marga por el riesgo extremo de lluvias, la precordillera de la RM por su rápida respuesta hidrológica, y el corredor urbano-forestal entre Ñuble y Biobío por su alta exposición a incendios y aluviones.
Andrade destaca que el 31% de los municipios no cuenta con un Plan Comunal de Gestión de Riesgo formalizado, y un 33% no tiene un plan de acción comunal de cambio climático. Esta falta de planificación efectiva pone en riesgo a la población y a la infraestructura crítica.
Propuestas para mitigar riesgos
Para enfrentar las emergencias, se sugieren medidas como la adquisición de radares meteorológicos, la construcción de muros de contención y defensas fluviales, así como la prohibición de nuevas construcciones en zonas de riesgo. La preparación comunitaria y el fortalecimiento de sistemas de alertamiento son también esenciales para mejorar la respuesta ante desastres.
En resumen, la situación actual exige una actualización urgente de los planes reguladores y una inversión significativa en infraestructura y tecnología para mitigar los riesgos asociados a los fenómenos climáticos en Chile.

