La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, aceptó este miércoles las disculpas de tres estudiantes de la Universidad Austral de Chile, quienes fueron formalizados por las amenazas que sufrió Lincolao durante una actividad en Valdivia a inicios del año escolar 2026. La decisión de suspender la causa se tomó en una audiencia en el Juzgado de Garantía de Valdivia.
Los estudiantes, Pablo Vásquez Burgos, Joaquín Monje Sazo y María Jesús Madariaga Rojas, habían sido formalizados por el delito de amenazas, aunque la imputación fue considerablemente menor a la calificación inicial presentada por el Ministerio de Seguridad Pública, que había considerado características de un eventual secuestro.
Detalles de la audiencia y la decisión
Durante la audiencia, la ministra Lincolao intervino para aceptar las disculpas de los estudiantes, enfatizando que los hechos no podían ser reducidos a una controversia personal. “Quiero comenzar agradeciendo a ustedes, magistrados, a la fiscal, por esta instancia, por la oportunidad de ser escuchada”, expresó Lincolao.
La ministra también subrayó la importancia de analizar el suceso desde una perspectiva institucional, afirmando que las autoridades están sometidas al escrutinio público y a la crítica, pero que la violencia y las amenazas no deben ser normalizadas en una democracia.
Implicaciones de la suspensión condicional
La suspensión condicional del procedimiento implica que la causa se paraliza por un plazo determinado, sujeto al cumplimiento de ciertas condiciones establecidas por el tribunal. Si los imputados cumplen con estas exigencias y no cometen nuevos delitos durante el periodo fijado, el procedimiento podrá concluir sin una sentencia condenatoria.
Lincolao expresó que, aunque preferiría que el proceso continuara para esclarecer completamente los hechos, aceptaba la salida alternativa considerando las disculpas de los jóvenes. “Yo fui joven y se cometen errores”, afirmó, deseándoles lo mejor y aclarando que nunca entendió el caso como una persecución personal.
El incidente se produjo durante una actividad en la Universidad Austral, donde un grupo de estudiantes protestó en su contra, lo que derivó en momentos de tensión y forcejeos. Lincolao denunció haber sido retenida y amenazada mientras intentaba abandonar el lugar.
La situación generó una fuerte reacción política e institucional, llevando al Ministerio de Seguridad Pública a presentar una querella. Sin embargo, la Fiscalía decidió formalizar a los estudiantes solo por amenazas, lo que llevó a la actual resolución del caso.

