Una mujer de 34 años, identificada como Cherie Walker, fue condenada a siete cadenas perpetuas consecutivas en Oklahoma, Estados Unidos, por permitir que su esposo abusara sexualmente de su hija de 11 años. La sentencia fue dictada el 30 de octubre de 2026 por un juez del condado de Muskogee, tras ser hallada culpable de siete delitos graves relacionados con el caso.

Publicidad

Detalles del caso

Las acusaciones contra Walker surgieron en agosto de 2025, cuando las autoridades fueron alertadas sobre el nacimiento de la menor, quien dio a luz en su hogar el 16 de agosto de 2025 sin recibir controles prenatales ni asistencia médica. El personal médico notificó a las autoridades tras el traslado de la niña a un hospital.

La investigación reveló que el esposo de Walker, Dustin Walker, era el padre del bebé, lo que fue confirmado mediante pruebas de ADN. Ambos padres afirmaron desconocer el embarazo de la niña, según declaraciones de la fiscal adjunta del condado, Janet Hutson.

Consecuencias para la menor y la familia

La fiscal Hutson destacó el grave impacto emocional que ha tenido el caso en la menor, describiéndola como traumatizada y señalando que ha pasado por una experiencia horrible. La fiscalía argumentó que Cherie Walker tenía conocimiento de los abusos sexuales cometidos por su esposo y no tomó medidas para proteger a su hija.

Publicidad

Además de Walker, su esposo también enfrenta un proceso penal. Dustin Walker se declaró culpable en marzo de 2026 de delitos graves relacionados con abuso sexual y negligencia infantil, recibiendo también una condena de cadena perpetua.

El caso también involucra a Michelle Justus, la abuela de la menor, quien vivía cerca y estaba encargada del cuidado de los niños. Según los documentos judiciales, Justus no proporcionó la supervisión ni la atención médica necesarias, permitiendo que los menores vivieran en condiciones deplorables.

Tras la revelación de los abusos, los otros cinco hijos de la pareja, de 9, 7, 6, 4 y 2 años, fueron retirados del hogar. Los informes describen condiciones insalubres, incluyendo excrementos de perro esparcidos por la vivienda y los menores en estado de desnudez.

Publicidad

Reacciones y contexto legal

La fiscal adjunta calificó el caso como “uno de los más graves” que ha procesado en su carrera. La condena de Cherie Walker resalta la gravedad de los delitos de abuso y negligencia infantil, así como la responsabilidad de los adultos en la protección de los menores.