Roberto Garrido Bedwell, quien asumió como fiscal regional del Biobío en agosto de 2023, ha dedicado 24 años de su vida al Ministerio Público, principalmente en La Araucanía. En una reciente entrevista, abordó los desafíos de su nueva gestión y la situación de los grupos armados en la Macrozona Sur, así como casos emblemáticos que marcan su llegada a Concepción.

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Situación de los grupos armados en la Macrozona Sur

Garrido se mostró cauteloso al afirmar que los grupos armados que operan en la región están desbaratados. Según él, estos grupos están en una fase de repliegue y reorganización, y aunque han disminuido la intensidad de sus acciones, pueden reagruparse. Aseguró que no se trata de grupos políticos, sino de organizaciones que utilizan la causa mapuche como fachada para actividades delictivas. «Lo único que persiguen es el lucro a través de la comisión de delitos comunes», afirmó.

Investigaciones destacadas: Caso Bruma y Caso Convenios

Uno de los casos más relevantes en su gestión es el Caso Bruma, donde siete pescadores perdieron la vida tras una colisión en el mar. Garrido confirmó que se están preparando para un juicio oral, descartando la posibilidad de un acuerdo reparatorio propuesto por la defensa de la empresa involucrada. El fiscal enfatizó que la gravedad del caso requiere que se lleve a cabo un juicio que garantice la verdad de lo ocurrido.

Además, el nuevo fiscal regional está al tanto de las investigaciones por irregularidades en el traspaso de fondos del Gobierno Regional del Biobío a fundaciones, conocido como el Caso Convenios. Actualmente, existen 13 investigaciones abiertas relacionadas con este caso, con 45 personas formalizadas o acusadas, y se investiga el destino de $5 mil millones de recursos públicos.

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Desafíos en la lucha contra la criminalidad

Garrido también se refirió a la resiliencia de las organizaciones criminales en la región, señalando que, a pesar de las detenciones de líderes como Héctor Llaitul y Federico Astete Catrileo, estas organizaciones continúan operando. «La disminución de la cantidad de acciones violentas no significa que estos grupos dejen de operar», advirtió, indicando que es crucial monitorear cómo se reestructuran y quiénes asumen el liderazgo.

El fiscal Garrido concluyó que su enfoque estará en asegurar que las investigaciones avancen con rigor y transparencia, y que se garantice la justicia para las víctimas de los delitos en la región.