En las últimas semanas, las costas de Chile han sido escenario de sorprendentes avistamientos de cetáceos, incluyendo ballenas jorobadas en Punta de Choros (región de Coquimbo), orcas en Los Molles (región de Valparaíso) y delfines nariz de botella en la región del Biobío. Estos eventos han despertado la curiosidad de la población y han sido ampliamente difundidos en redes sociales.
Factores que influyen en los avistamientos
La bióloga marina María José Tapia ha explicado que estos desplazamientos de los grandes cetáceos están relacionados con factores ecológicos, como la búsqueda de alimento y las migraciones hacia sus zonas de reproducción. Aunque Chile no es un lugar de reproducción para estas especies, sí forma parte de su ruta migratoria.
La corriente de Humboldt, que aporta aguas frías y ricas en nutrientes, favorece la productividad de los ecosistemas marinos, lo que a su vez atrae a estos animales. Sin embargo, Tapia también advirtió que, aunque es más fácil registrar estos encuentros gracias a la tecnología, no hay evidencia de un aumento en la población de cetáceos, que en general está en declive a nivel mundial.
Importancia de la conservación
En los últimos cuatro años, se han registrado más de 20 ejemplares de cachalotes en Chañaral, lo que resalta la necesidad de proteger estos ecosistemas. Se hace un llamado a la comunidad para que mantenga precauciones durante las actividades turísticas, evitando acercamientos que puedan poner en riesgo a los cetáceos.
- Evitar acercarse a los animales durante las actividades de avistamiento.
- Respetar las normas de navegación y observación establecidas por las autoridades.
- Informar a las autoridades sobre cualquier avistamiento inusual o comportamiento extraño de los cetáceos.

