El 8 de junio, el Gobierno chileno anunció la incautación de 1.169 toneladas de madera que contenían estupefacientes, marcando lo que se consideró un golpe histórico contra el crimen organizado. Las cargas provenían de Bolivia y se hablaba de una incautación sin precedentes en el país, con la detección de sustancias como cocaína y ketamina. Sin embargo, tres meses después, nuevos informes del Instituto de Salud Pública (ISP) han generado controversia sobre la veracidad de esta operación.
Resultados de los análisis del ISP
Los documentos revelados por Reportajes de Teletrece indican que, aunque se encontraron cocaína, ketamina y cafeína en las muestras analizadas, en algunos casos la cocaína solo apareció en trazas, con concentraciones inferiores al 5%. Además, algunas muestras no mostraron presencia de drogas en absoluto.
El fiscal regional de Arica, Mario Carrera, defendió la investigación, afirmando que se analizaron más de 300 muestras y que los resultados positivos respaldan la existencia de sustancias ilícitas. Carrera explicó que la presencia de trazas es suficiente para ratificar la investigación, aunque se deben considerar las cantidades encontradas.
Reacciones y teorías sobre la incautación
El abogado Daniel Guevara, que representa a 15 empresas bolivianas involucradas, cuestionó la interpretación de los resultados, sugiriendo que podría haber un saboteo internacional y que las empresas no están exportando drogas. Guevara también planteó la posibilidad de contaminación cruzada en los contenedores, que podrían haber sido utilizados en investigaciones previas sin una adecuada limpieza.
La Fiscalía, por su parte, ha indicado que aún se deben evaluar diversas hipótesis sobre las responsabilidades penales relacionadas con el caso. El 21 de septiembre, se solicitó al Servicio de Salud suspender la destrucción de las especies incautadas, argumentando que habían ingresado nuevas solicitudes sobre las incautaciones.
Impacto en las relaciones bilaterales
La controversia se produce en un contexto delicado, ya que se aproxima la primera visita del Presidente José Antonio Kast a Bolivia, donde se reunirá con su par boliviano, Rodrigo Paz. Autoridades bolivianas han expresado su preocupación por las acusaciones, señalando que no se puede condenar a todos los madereros y exportadores del país basándose en denuncias mediáticas. El expresidente Jorge Quiroga enfatizó que la reputación de los bolivianos no debe verse afectada por estas acusaciones.

