El gobierno de Estados Unidos ha revocado las visas de una serie de funcionarios de Bolivia, entre ellos el fiscal general Roger Mariaca, quien lidera la investigación contra el asesor político Fernando Cerimedo. Esta decisión se enmarca dentro de los compromisos asumidos en la alianza Escudo de las Américas, según informó el Departamento de Estado.
La medida busca restringir la entrada a EE.UU. de funcionarios extranjeros implicados en actividades de corrupción o narcotráfico que socavan gobiernos democráticos. En este contexto, Mariaca ha expresado que considera esta acción como un acto de «injerencia» y «presión política» debido a su labor investigativa.
Contexto de la investigación
Roger Mariaca asumió como fiscal general a finales de 2024, tras ser nombrado por la asamblea legislativa anterior. Durante su gestión, ha enfrentado cuestionamientos por el retraso en varios casos judiciales, incluyendo el del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
La investigación que lidera Mariaca contra Cerimedo se originó por un intento de femicidio de Nadia Beller y se ha ampliado a indagatorias por enriquecimiento ilícito y supuestos vínculos con un caso de narcoavionetas en Beni, que habrían sido autorizadas irregularmente desde el poder político.
Reacciones y posibles consecuencias
El ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano, ha señalado que esta situación podría derivar en un avance judicial y una posible solicitud de extradición por parte de EE.UU. Sin embargo, aclaró que corresponde a las autoridades estadounidenses tomar decisiones al respecto.
En su defensa, Mariaca afirmó que no cederá ante las presiones externas y que su compromiso es con la independencia de las instituciones bolivianas. «Si cumplir con mi deber significa enfrentar represalias, asumiré esa responsabilidad», declaró.

