La vicepresidenta de la UDI, María José Hoffmann, expresó su apoyo a la decisión del Gobierno de no conmemorar el aniversario del golpe de Estado de 1973, una medida que considera inédita desde el retorno a la democracia. En una entrevista con T13, Hoffmann afirmó que la actitud del presidente es notable y que la omisión de actos institucionales refleja un gesto significativo.

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Reacciones a la omisión de actos conmemorativos

Hoffmann comentó que su primera reacción al enterarse de que no habría celebraciones fue de sorpresa, ya que consideraba que era una ocasión para que el gobierno, siendo de derecha, celebrara. Sin embargo, con el tiempo entendió el significado detrás de esta decisión. “Si la izquierda quiere que le hiciéramos una fiesta, se equivoca”, subrayó.

Comparaciones con gobiernos anteriores

La vicepresidenta comparó la postura del actual Gobierno con la de su antecesor, Gabriel Boric, indicando que durante su mandato se intentó imponer una visión particular sobre el golpe de Estado. “Lo que hay que hacer es empezar a tener un poco más de respeto por esta visión histórica”, argumentó.

Perspectiva personal y empatía

Hoffmann, quien se identificó como hija de un militar, compartió que el 11 de septiembre es un día difícil para su familia, pero también de orgullo por el legado de su padre. Reconoció que la ceremonia de homenaje a Salvador Allende le resulta lejana, pero enfatizó la importancia de la empatía y el entendimiento entre las diferentes visiones históricas.

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Reflexiones sobre el futuro

Ante las críticas de la oposición por la falta de conmemoraciones, Hoffmann afirmó que la decisión del presidente Kast puede ser más cuestionada por la derecha que por la izquierda. “El hecho de que no haya un acto es un símbolo importante”, concluyó, sugiriendo que es momento de dejar que la historia decante y que las futuras generaciones puedan encontrar un punto de encuentro en esta fecha.