En el marco del Summit País Digital 2026, el presidente José Antonio Kast abordó la controversia generada por la eliminación del financiamiento al programa ‘Yo Elijo mi PC’ en el proyecto de Ley de Presupuestos 2027. Kast defendió la decisión, afirmando que el foco del gobierno está en la primera infancia, que abarca desde el nacimiento hasta los 5 o 6 años de edad.
El mandatario respondió a las críticas señalando que es fundamental evaluar la utilidad de los programas existentes y redirigir los recursos hacia áreas que realmente beneficien a los niños. «Si hay niños nuestros que en tercero básico no saben leer bien, no entienden lo que leen, no saben sumar y restar bien, no conocen bien las operaciones básicas», enfatizó.
Enfoque en la primera infancia
Kast destacó que el Ministerio de Educación está centrando sus esfuerzos en la primera infancia, sugiriendo que es esencial establecer bases sólidas para el aprendizaje antes de introducir el uso de tecnología. «Tenemos unos programas amplísimos, pero nos olvidamos de lo esencial», agregó.
Uso de pantallas y creatividad infantil
El presidente también mencionó una conversación con la ministra de Ciencias, Ximena Linconao, quien sugirió que el acceso a pantallas debería ser retardado para fomentar la creatividad en los niños. Kast advirtió que el uso excesivo de dispositivos puede opacar la creatividad infantil, señalando que es más fácil entretener a los niños con celulares que fomentar su desarrollo creativo.
Defensa del retiro de recursos
Las declaraciones de Kast se alinean con las de la ministra de Educación, María Paz Arzola, quien también defendió la decisión de retirar los recursos del programa. Arzola expresó que, aunque las críticas son legítimas, las evaluaciones de impacto del programa ‘Yo Elijo mi PC’ no han mostrado resultados positivos en relación con los objetivos de mejora de aprendizajes y trayectorias educativas.
Según la ministra, la evidencia sugiere que la entrega de computadores ha tenido un «impacto nulo» en los resultados esperados, lo que llevó al gobierno a reorientar esos recursos hacia iniciativas que sí contribuyan al aprendizaje, en un contexto de estrechez fiscal.

