El senador independiente Pedro Araya se encuentra bajo la lupa de la Comisión de Ética del Senado por la contratación de Antonia Amunátegui Blanco, hija de su pareja, la exministra Javiera Blanco, como asesora legislativa. Amunátegui recibe una remuneración superior a los dos millones de pesos mensuales por su trabajo en el equipo del parlamentario.

Publicidad

Este caso se suma a la controversia que enfrenta la senadora Fabiola Campillai, quien fue denunciada por contratar a su yerno, Gerard Cortés Guerrero, como conductor personal, a pesar de que este enfrenta una investigación por amenazas y cuenta con antecedentes penales. Cortés fue contratado con un salario de un millón de pesos mensuales.

Contexto de la investigación

La Comisión de Ética del Senado está revisando casos de nepotismo, que se refiere a la contratación de familiares o personas cercanas por parte de parlamentarios utilizando recursos públicos. La situación de Campillai y Araya ha generado un debate sobre la ética en las contrataciones dentro del poder legislativo.

Detalles sobre la contratación de Amunátegui

Antonia Amunátegui no es la única hija de Javiera Blanco que ha trabajado con Araya. Su hermana, Ignacia Amunátegui Blanco, dejó su cargo como asesora un mes antes de que Antonia se uniera al equipo del senador. Esta situación ha llevado a cuestionamientos sobre la transparencia y la ética de las contrataciones en el Senado.

Publicidad

Defensa de Pedro Araya

En medio de la controversia, Pedro Araya defendió la buena fe en la contratación del yerno de Campillai, argumentando que se debe respetar el principio de inocencia y la buena fe en las decisiones de contratación. Esta defensa se realizó en un contexto donde ya tenía a Antonia Amunátegui en su equipo, lo que ha generado críticas y sospechas sobre la coherencia de su postura.