El 10 de julio de 2026, un grupo de alumnas del Colegio Alicante del Sol de Puente Alto se vio envuelto en un escándalo tras el descubrimiento de imágenes manipuladas de ellas mismas, que habían sido alteradas mediante inteligencia artificial para simular que aparecían desnudas. Las imágenes originales fueron obtenidas de sus perfiles de redes sociales y modificadas por cuatro alumnos del establecimiento.

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Según los antecedentes, los involucrados accedieron a fotografías de sus compañeras desde Instagram y utilizaron herramientas digitales para crear representaciones sexuales falsas. Posteriormente, organizaron y compartieron el material a través de diversas plataformas digitales.

Reacciones y medidas del establecimiento

Las afectadas son alumnas que cursan desde primero hasta cuarto medio. Tras el descubrimiento de las imágenes, el colegio tomó medidas disciplinarias contra los alumnos responsables, suspendiéndolos por 15 días. Sin embargo, tras regresar a clases, algunos de estos estudiantes comenzaron a hostigar a las víctimas, burlándose de ellas durante los recreos, lo que escaló a agresiones físicas.

Las familias de las alumnas denunciaron que, además de las burlas, hubo amenazas atribuidas al padre de uno de los involucrados, lo que incrementó la preocupación en la comunidad escolar. Un aspecto crítico señalado por los apoderados es la falta de información y apoyo por parte del colegio. Una apoderada expresó su descontento, indicando que el único contacto que recibió fue para comunicar que el asunto estaba cerrado, sin ofrecer detalles ni apoyo emocional.

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Investigación de la Superintendencia de Educación

La situación ha sido llevada a la Superintendencia de Educación, que ha otorgado máxima prioridad al caso debido a la gravedad de las denuncias. Este organismo confirmó que el colegio se encuentra bajo un procedimiento de investigación formal para determinar si las acciones adoptadas por el establecimiento cumplieron con las obligaciones correspondientes y si hubo incumplimientos en su respuesta a la crisis.

Las familias también han cuestionado que el colegio enfatice que las imágenes son falsas, argumentando que esto no mitiga el impacto emocional y psicológico que ha tenido la situación en las alumnas afectadas.