Durante la tarde del jueves, un aluvión afectó la comuna de Las Condes, en el sector oriente de la región Metropolitana, como resultado de las intensas lluvias que se han registrado en la capital. La alcaldesa Catalina San Martín relacionó este evento con el incendio que afectó la quebrada La Honda durante el verano, indicando que la combinación de precipitaciones y el suelo saturado tras el incendio fueron factores determinantes.
Un informe técnico del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), al que tuvo acceso Teletrece, había identificado en un sobrevuelo realizado el 6 de febrero una serie de flujos de detritos en las quebradas La Honda, Grande, Los Almendros y Apoquindo. Este documento señaló una notable pérdida de cobertura vegetal en la zona, lo que incrementó la erosión y redujo la capacidad del suelo para infiltrar agua, favoreciendo así el escurrimiento superficial.
Condiciones previas al aluvión
El informe de Sernageomin concluyó que la remoción en masa observada no era un evento aislado, sino parte de un proceso recurrente en un área propensa a tales fenómenos. Las condiciones que facilitaron el aluvión incluyen:
- Precipitaciones intensas.
- Altas pendientes en el terreno.
- Suelos expuestos por incendios forestales previos.
- Ausencia de cobertura vegetal.
- Deficiencias en las obras de mitigación e infraestructura en las cuencas.
Recomendaciones de Sernageomin
Ante la situación, Sernageomin había recomendado a la Municipalidad de Las Condes no autorizar asentamientos o construcciones en zonas de riesgo sin un estudio de peligros naturales. También sugirió la instalación de señalética de advertencia sobre el peligro de flujos de detritos, dirigidas a la Senapred y al Ministerio de Obras Públicas.
El biministro de Transportes y Obras Públicas, Louis de Grange, comentó sobre la imposibilidad de predecir un aluvión de esta magnitud, comparándolo con la imprevisibilidad de los terremotos. Aseguró que, aunque se han implementado medidas de mitigación en otras áreas de Santiago, en este caso específico la cantidad de tierra y escombros era tal que no había solución viable que pudiera evitar el desastre.

