Las precipitaciones que han afectado a la zona central de Chile continuarán durante las próximas semanas, incluso hasta la quincena de noviembre, aunque se espera que su intensidad disminuya gradualmente. Esta información fue proporcionada por Pamela Henríquez, coordinadora jefa de Meteored Chile, en una entrevista con Radio Cooperativa.
Pronóstico meteorológico
Henríquez indicó que los modelos meteorológicos anticipan lluvias por sobre los niveles habituales para esta época del año, debido a un escenario de inestabilidad atmosférica. Un centro de baja presión ubicado frente a la zona central del país se desplaza hacia el sur, favoreciendo las precipitaciones, especialmente entre las regiones del Maule y La Araucanía.
En estas regiones, se podrían acumular entre 35 y 40 milímetros de agua en una sola jornada, con nuevos episodios de lluvia esperados para el jueves y hasta la mañana del viernes. Las condiciones de inestabilidad también podrían afectar a las regiones Metropolitana, de Valparaíso y de O’Higgins, donde las precipitaciones y tormentas podrían reactivarse durante las tardes.
Alertas meteorológicas
La Dirección Meteorológica de Chile ha emitido un aviso por la posible formación de nubes tornádicas entre las regiones del Maule y La Araucanía. Aunque esto no implica la formación de tornados, sí se prevé el desarrollo de nubes con considerable actividad vertical, que podrían traer tormentas eléctricas y granizo.
Además, se anticipa que las condiciones atmosféricas podrían propiciar fenómenos intensos en el litoral, incluyendo la formación de trombas marinas.
Impacto en Santiago y sequía persistente
Las lluvias recientes han mejorado los registros de precipitaciones en Santiago, donde se han acumulado 275,9 milímetros de agua, superando el promedio anual de 286,3 milímetros en un 23,4%. Durante octubre, se han registrado 108 milímetros de lluvia, una cifra significativa para un mes que normalmente presenta pocas precipitaciones.
A pesar de este panorama, Henríquez advirtió que las lluvias no son suficientes para dar por superada la sequía. Un ejemplo de esto es el lago Peñuelas, cuyas reservas siguen siendo insuficientes a pesar de la recuperación observada.
Perspectivas para el verano
Para los próximos meses, se anticipa un escenario que podría combinar precipitaciones superiores a lo normal con temperaturas elevadas durante el verano. Esta posibilidad está relacionada con la intensificación del fenómeno de El Niño y el calentamiento global, que podrían contribuir a episodios de mayor inestabilidad atmosférica y a eventos de calor extremo.
Henríquez advirtió que se podrían experimentar temperaturas muy extremas, con olas de calor que podrían alcanzar hasta los 40 grados.

