Desde Europa, el Presidente José Antonio Kast reafirmó su confianza en el ministro de Justicia, Fernando Rabat, en medio de una crisis política que ha desbordado al Gobierno y ha generado tensiones con sus aliados. Kast asumió la responsabilidad política por las rebajas de condena a abusadores sexuales de menores y desafió a la oposición a concretar la acusación constitucional que han anunciado.
Durante su gira, Kast enfatizó que la facultad de nombrar y remover ministros corresponde exclusivamente al Presidente de la República, no al Congreso. «La responsabilidad política, no de derecho, la asumí yo, porque soy el Presidente de la República», afirmó, y agregó que los ministros son nombrados y cesados por él.
Reacciones en el oficialismo
Las declaraciones de Kast se produjeron tras una reunión de emergencia en La Moneda, donde el vicepresidente Claudio Alvarado se reunió con los presidentes de Renovación Nacional (RN), la UDI y Evópoli. Esta cita buscaba contener las tensiones generadas por una dura declaración de RN que cuestionó la conducción política de la crisis.
A pesar de la reunión, las diferencias persisten. La presidenta de RN, Andrea Balladares, y el presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, mantuvieron sus reparos al manejo político, mientras que el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, reconoció un error político, aunque no consideró que esto constituyera una infracción constitucional o legal.
Desafíos a la oposición
Kast también endureció su tono hacia la oposición, criticando sus intentos de frenar iniciativas legislativas y partidas presupuestarias. «Por una disputa política quieren frenar desarrollos legislativos, creo que eso podría considerarse una pequeñez», reprochó. Además, emplazó a sus adversarios a presentar la acusación constitucional y a votar sobre ella, cuestionando su falta de acción tras una semana de anuncios.
Divisiones en Chile Vamos
La crisis ha generado divisiones dentro de la coalición oficialista. El diputado Hotuiti Teao, de la UDI, confirmó que recibió una llamada de Kast para discutir sus cuestionamientos, pero dejó claro que su postura no ha cambiado. Mientras tanto, la diputada del Partido Nacional Libertario, Paulina Muñoz, criticó la actitud de Chile Vamos, sugiriendo que sus diferencias deberían resolverse internamente.
El desafío para Kast es mantener la unidad en su coalición mientras enfrenta una crisis que podría afectar la continuidad de Rabat y su propia autoridad como Presidente. La situación sigue evolucionando y la capacidad del Gobierno para asegurar el apoyo legislativo se encuentra en juego.

