El presidente de Argentina, Javier Milei, descolocó al gabinete chileno durante su visita el 3 de septiembre, al no abordar la polémica relacionada con el Estrecho de Magallanes y centrarse en un discurso ideológico que generó reacciones en la oposición. La expectativa del Gobierno chileno era que Milei firmara un decreto que derogara uno anterior, firmado por el ex presidente argentino Alberto Fernández, que planteaba una administración conjunta del estrecho.

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El presidente chileno, José Antonio Kast, había bajado el perfil a la exigencia de sus ministros, afirmando que no le exigirían a Milei la firma del decreto, lo que sorprendió a su propio gabinete. Kast calificó el asunto como “zanjado”, desviando la atención hacia temas de integración e infraestructura en lugar de la controversia territorial.

Expectativas y reacciones

Previo a la llegada de Milei, el ministro de Defensa, Fernando Barros, y el canciller Francisco Pérez Mackenna habían expresado que el documento para derogar el decreto estaba listo y en manos del presidente argentino. Sin embargo, la declaración de Kast generó confusión y descontento entre los parlamentarios oficialistas.

Durante su intervención en el Foro Madrid en Las Condes, Milei no mencionó el Estrecho de Magallanes, lo que había sido un tema central en la agenda bilateral. En cambio, su discurso se centró en una crítica ideológica, posicionando a Chile como un ejemplo de estabilidad tras el derrocamiento de Salvador Allende y llamando a la derecha a unirse contra lo que él considera un adversario común.

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Controversia por sus declaraciones

Las declaraciones de Milei generaron una fuerte reacción en la oposición chilena. La presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, calificó sus comentarios como “insolentes y contrarias a la democracia”, mientras que la exministra Maya Fernández Allende expresó que sus palabras eran “en extremo graves”, dado el contexto de la conmemoración del golpe de Estado en Chile.

Desde la bancada de diputados del Partido Socialista, se cuestionó la falta de respuesta del presidente Kast ante los insultos de Milei hacia Allende, lo que llevó al diputado Nelson Venegas a preguntar sobre el patriotismo del mandatario chileno.

El encuentro entre ambos presidentes, que se esperaba que abordara temas delicados, terminó centrado en una retórica ideológica que dejó a muchos cuestionando la postura del Gobierno chileno ante las provocaciones del mandatario argentino.

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