María Paz Arzola, ministra de Educación, abordó la necesidad de limitar la exposición a pantallas en los niños, especialmente durante sus primeros años, cuando el desarrollo cerebral es crucial. Sus declaraciones se dieron en el contexto de los resultados de la prueba PISA, donde Chile mostró una caída en Matemáticas y Lectura, evidenciando un estancamiento en la educación del país.
Desafíos educativos y el impacto de la tecnología
En una entrevista con radio Biobío, Arzola destacó que los resultados de la prueba PISA reflejan que en la última década no ha habido mejoras significativas en el ámbito educacional en Chile. La ministra subrayó que la aparición de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial (IA), debe ser vista como una herramienta que potencie el aprendizaje, en lugar de un sustituto de los procesos educativos tradicionales.
“La inteligencia artificial no tenemos que venir a preguntarnos si los estudiantes y los profesores la van a usar, sino que la pregunta es cómo la van a usar para que esté al servicio de los aprendizajes”, afirmó Arzola. Este enfoque busca integrar la tecnología de manera efectiva en el sistema educativo, promoviendo su uso responsable y orientado al aprendizaje.
Importancia de la crianza y el entorno familiar
La ministra también hizo hincapié en que prohibir el uso de teléfonos celulares en las salas de clases no será efectivo si no se toman medidas en el hogar. “No sirve prohibir los teléfonos en las salas si en la casa no se ponen las pilas”, enfatizó, sugiriendo que la crianza y el entorno familiar son fundamentales en la formación de los menores.
Arzola resaltó la importancia de crear un ambiente que limite la exposición a pantallas, especialmente en los primeros años de vida, para favorecer un desarrollo saludable. La ministra concluyó que la crianza debe apoyarse en una red que incluya no solo a la familia, sino también a las comunidades y escuelas, para garantizar un entorno propicio para el aprendizaje y el crecimiento de los niños.

